La aerotermia requiere menos atención cotidiana que muchos sistemas de calefacción tradicionales, pero no es un equipo para olvidar. Una revisión periódica de la bomba de calor, el circuito de agua y la regulación ayuda a preservar el rendimiento, prevenir incidencias y alargar la vida útil de la instalación.
Qué se revisa en una instalación de aerotermia
La unidad exterior debe tener espacio libre y mantenerse sin hojas, polvo u obstáculos que dificulten el paso del aire. Durante la revisión se comprueban soportes, vibraciones, drenaje de condensados y el estado visible de las conexiones.
También se revisa el circuito hidráulico: presión, purgadores, válvulas, vaso de expansión y posibles fugas. Si hay filtro de lodos o separador de partículas, su limpieza es especialmente importante, ya que la suciedad puede afectar a bombas, intercambiadores y válvulas.
La regulación es parte del mantenimiento
Una curva climática mal ajustada o cambios bruscos de consigna pueden aumentar el consumo. La regulación debe permitir que el equipo trabaje de forma estable y con la menor temperatura de impulsión compatible con el confort.
El mantenimiento depende del sistema de emisión
Con radiadores conviene comprobar que todos calientan de forma uniforme, purgar cuando sea necesario y revisar posibles desequilibrios. Si la aerotermia trabaja con suelo radiante, el colector, los caudalímetros y la calidad del agua requieren atención específica.
Cuando unas estancias calientan peor, aparecen ruidos o aumenta la diferencia entre circuitos, conviene diagnosticar la instalación completa antes de atribuir el problema a la máquina. GasCalor realiza mantenimiento de sistemas de calefacción, incluida la limpieza de circuitos y la revisión de componentes hidráulicos.

Cada cuánto se debe revisar
El manual y las condiciones de garantía del fabricante marcan los plazos aplicables a cada equipo. Como norma práctica, una revisión profesional periódica permite detectar desajustes antes de que se conviertan en una avería o en un consumo innecesario.
El usuario puede vigilar mensajes de error, cambios de ruido, goteos, pérdida de presión o zonas que dejan de calentar. Son señales para solicitar una comprobación; no para manipular el circuito sin conocimiento técnico.
Qué no conviene hacer
No se deben modificar parámetros técnicos al azar, abrir el circuito frigorífico ni añadir productos al agua sin haber identificado el problema. Ajustar una consigna siguiendo las indicaciones del instalador puede ser correcto; cambiar la configuración avanzada puede empeorar el rendimiento.
Conclusión
El buen mantenimiento cuida la bomba de calor y toda la instalación que la acompaña. Caudales correctos, agua limpia, ventilación y regulación coherente son la base para que la aerotermia funcione con eficiencia y tranquilidad durante años.
Más de 18 años de experiencia en el sector de instalaciones y mantenimiento de sistemas de calefacción y gas, cuenta con el Carnet de Instalador I-IG-A y el Carnet de Agente de Puesta en Marcha y Reparación (APMR).
Durante 16 años, he trabajado en la misma empresa, donde he desarrollado habilidades en instalaciones de calderas, instalaciones de gas, sistemas de calefacción, y en el mantenimiento y reparación de calderas.
En los últimos años, me he dedicado casi en exclusividad al mantenimiento y limpieza de suelos radiantes e instalaciones de aerotermia.


