Cómo purgar radiadores en 5 pasos fáciles

Cómo purgar radiadores en 5 pasos fáciles

Si oyes gorgoteos, notas zonas frías en los radiadores o la caldera trabaja más de la cuenta para calentar, probablemente haya aire atrapado en el circuito. Purgar los radiadores es una tarea sencilla que mejora el rendimiento, ahorra energía y alarga la vida útil. Con esta guía podrás hacerlo tú mismo. 

Qué necesitas para purgar tu radiador

  • Llave de purga (o un destornillador plano, según el modelo). 
  • Trapo o papel absorvente. 
  • Un vaso o pequeño reciente. 
  • Guantes finos 

Antes de empezar 

  1. Enciende la calefacción y deja que funcione 10-15 minutos para que el agua circule. 
  2. Apaga la caldera y espera unos minutos. Así evitas quemarte y el aire se estabiliza. 
  3. Comprueba la presión en la caldera: lo normal es entre 1 y 1,5 bar en frio.

Los 5 pasos para purgar un radiador

pasos para purgar un radiador

Paso 1. Localiza el purgador 

En cada radiador, el purgador suele estar en la parte superior, en un lateral. Tiene una ranura para destornillador o una cuadradita para la llave. 

Paso 2. Empieza por el más cercano a la caldera 

Ve en orden desde el radiador más próximo hasta el más lejano. Esto ayuda a expulsar el aire de forma eficiente. 

Paso 3. Abre lentamente 

Coloca el vaso bajo el purgador y gira un cuarto de vuelta en sentido antihorario. Escucharás un silbido: es el aire saliendo. Mantén el purgador abierto hasta que aparezca un chorro de agua contínuo y sin escupir. 

Paso 4. Cierra y repite 

En cuanto salga agua de forma uniforme, cierra el purgador con suavidad. Seca posibles gotas con el trapo y repite el proceso en todos los radiadores. 

Paso 5. Ajusta la presión y prueba

Al purgar, la presión del circuito baja. Revisa el manómetro de la caldera y, si hace falta, repón agua con la llave de llenado hasta situarte en el rango recomendado. Enciende la calefacción y verifica que todo los radiadores calientan de manera homogénea. 

Consejos útiles para purgar radiadores

  • No abras del todo el purgador: con un cuarto de vuelta es suficiente. 
  • Purge al inicio del otoño y cada vez que notes ruidos o zonas frías. 
  • Radiadores toalleros: purga primero los clásicos y deja para el final los toalleros que tienen a acumular aire arriba. 
  • Manchas de óxido o goteos al purgar indican que conviene revisar juntas o el propio radiador. 

Errores comunes (y cómo evitarlos) 

  • Olvidar la presión: tras purgar, siempre revisa el manómetro. 
  • Hacerlo con la caldera trabajando: apágala para evitar quemaduras y salpicaduras. 
  • No seguir un orden: empezar lejos de la caldera puede atrapar aire en el circuito. 

Dudas frecuentes

¿Cada cuánto hay que purgar? 

Como mínimo una vez al año, antes de la temporada de calefacción, o cuando aparezcan ruidos o zonas frías. 

¿Y si sigo oyendo ruidos? 

Puede haber lodos o exceso de presión. Llama a un técnico para una limpieza o revisión más profunda. 

¿Puedo romper algo? 

Si lo haces con calma, no. Evita forzar el purgador: si está duro o dañado, mejor que lo vea un profesional. 

Con estos cinco pasos tus radiadores recuperarán rendimiento y confort, y tu caldera trabajará menos para calentar lo mismo. ¡Manos a la obra! 

Alexandru Daniel Sabareanu
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Más de 18 años de experiencia en el sector de instalaciones y mantenimiento de sistemas de calefacción y gas, cuenta con el Carnet de Instalador I-IG-A y el Carnet de Agente de Puesta en Marcha y Reparación (APMR).

Durante 16 años, he trabajado en la misma empresa, donde he desarrollado habilidades en instalaciones de calderas, instalaciones de gas, sistemas de calefacción, y en el mantenimiento y reparación de calderas.

En los últimos años, me he dedicado casi en exclusividad al mantenimiento y limpieza de suelos radiantes e instalaciones de aerotermia.