La aerotermia ha conquistado miles de hogares españoles como una solución completa para calefacción y agua caliente. Cuando suben las temperaturas, muchos propietarios se hacen la misma pregunta: ¿puedo sacarle el mismo partido a mi bomba de calor en modo refrigeración? La respuesta corta es sí. La larga, la explicamos a continuación.
¿Qué hace distinta a la aerotermia en verano?
Las bombas aire-agua invierten el ciclo de calor: extraen energía del interior y la ceden al exterior pero con agua como fluido intermedio. Gracias a ello, alcanzan un coeficiente estacional de eficiencia en refrigeración (SEER) superior a 5,6 en los modelos estándar, e incluso por encima de 8 en los de alta gama frente a los 3,1 que marca el mínimo europeo para los aires tradicionales. Es decir, gastan menos kWh para suministrar la misma cantidad de frío.
Ajustar la instalación a modo verano

No bajes demasiado el termostato
Si usas la aerotermia en verano, debes saber que cada grado por debajo de 25 ºC puede aumentar el consumo un 7-8%. Algunas compañías eléctricas sitúan la temperatura de confort entre 24 y 26 ºC con una humedad relativa del 40-60 %.
Combina la aerotermia
Una casa bien protegida del sol necesitará menos kWh para enfriarse. Antes de subir la potencia de la bomba, baja la persiana y sigue estas recomendaciones:
- Sombras móviles como toldos, lamas o estores reducen hasta un 80% la ganancia térmica en ventanas orientadas al sur.
- Ventilación nocturna: abre las ventanas opuestas cuando la temperatura exterior caiga por debajo de la interior; al día siguiente, la aerotermia arrancará más tarde y trabajará con mejores temperaturas de intercambio.
- Aislamiento y sellado de infiltraciones
- Tapar rendijas y mejorar la envolvente puede disminuir la carga de refrigeración hasta un 30%.
Estas medidas no sólo recortan la factura; al reducir el número de horas que la bomba funciona a plena potencia, prolongan su vida útil.
Vigila la humedad y el punto de rocío
Bajar mucho la temperatura del agua sin controlar la humedad interior provoca condensaciones en suelos. Para evitarlas:
- Mantén la HR entre 40 % y 60 %. Un pequeño deshumidificador portátil puede apoyar ser de gran ayuda.
- Activa la función “anticondensación” que incorporan la mayoría de controladores: la bomba subirá unos grados la impulsión si detecta riesgo.
- Revisa desagües y aislamientos de tubería: un goteo continuo bajo el mueble del fregadero es señal de que algo no está bien sellado.
6. Mantenimiento exprés antes de la ola de calor
- Filtros limpios en fan-coils y rejillas; un filtro sucio puede elevar el consumo hasta un 15 %.
- Unidad exterior despejada: retira hojas y polvo de la batería; una buena ventilación mejora el intercambio y, por tanto, el SEER.
- Chequeo de presión y caudal: la bomba de circulación debe trabajar en el rango indicado por el fabricante para evitar cavitaciones.
- Actualiza el firmware: los fabricantes ajustan algoritmos y, a veces, corrigen errores de lectura de temperatura o humedad.
8. Trucos de uso diario para rascar vatios
- Programa rampas suaves: empieza a enfriar a 24 °C y baja medio grado cada hora hasta 25 °C estable.
- Aprovecha la función “boost” sólo a la vuelta de vacaciones; es el modo más caro en términos de kWh.
- Divide la casa en zonas y enfría solo donde haya gente.
- Ancla rutinas en el móvil: Alexa o Home Assistant permiten apagar el sistema cuando todos los miembros salen de casa y reactivarlo media hora antes de volver.
La aerotermia no es solo la mejor aliada del invierno; bien gestionada, es un sistema de refrigeración super-eficiente que aprovecha cada kilovatio. La clave está en combinar emisores adecuados, control de humedad y hábitos inteligentes. Si quieres aprovechar también tu sistema de aerotermia en verano, estás a tiempo, contacta con nuestro equipo.
Más de 18 años de experiencia en el sector de instalaciones y mantenimiento de sistemas de calefacción y gas, cuenta con el Carnet de Instalador I-IG-A y el Carnet de Agente de Puesta en Marcha y Reparación (APMR).
Durante 16 años, he trabajado en la misma empresa, donde he desarrollado habilidades en instalaciones de calderas, instalaciones de gas, sistemas de calefacción, y en el mantenimiento y reparación de calderas.
En los últimos años, me he dedicado casi en exclusividad al mantenimiento y limpieza de suelos radiantes e instalaciones de aerotermia.


