¿Es posible instalar el suelo radiante en una casa ya construida? 

Es posible instalar el suelo radiante en una casa ya construida

Cuando las temperaturas descienden, mantener las diferentes estancias de la vivienda a una temperatura óptima es uno de los objetivos para mejorar el confort. Soñar con pisar un suelo cálido sin usar calcetines gruesos, disfrutar de confort uniforme o evitar elementos como radiadores a la vista…. 

Durante años se dió por hecho que el suelo radiante tan solo se podía colocar en obas nuevas, ya que las tuberías y el aislamiento se entierran bajo la solería. Actualmente es diferente, hoy día es posible instalar suelo radiante en una casa ya construida. 

La obra, paso a paso 

La obra, paso a paso 

Instalar suelo radiante implica levantar el pavimento existente. Tras la demolición se coloca una lámina perimetral de aislamiento acústico y térmico, se despliegan las tuberías, se vierte mortero autonivelante que actúa como masa acumuladora y se instala el nuevo suelo. La instalación añade unos 40 mm de altura, lo que obliga a recortar puertas y adaptar rodapiés. 

Ventajas de la baja temperatura 

Mientras un radiador emite calor con agua a 60-70 ºC, el suelo radiante lo hace a 30-35 ºC. Esa diferencia recorta las pérdidas energéticas, elimina las estratificaciones y mejora la sensación de confort: con 20 º C reales el cuerpo percibe 22 ºC. Se estima un ahorro medio del 20% solo por el salto térmico. Si se combina con una bomba de calor aerotérmica, la reducción de consumo ronda el 45%. El mismo circuito, invirtiendo el ciclo en verano, puede refrescar la vivienda haciendo circular agua a 18-19ºC, siempre que se controle la humedad con un deshumidificador para evitar condensaciones. 

Fuente de calor: caldera o aerotermia 

Una caldera de condensación existente puede alimentar el circuito siempre que su potencia mínima sea baja (5-6 kW) y la temperatura de retorno no provoque corrosión. No obstante, la mayoría de las reformas se decanta por la aerotermia. Su inversión se ve compensada por un rendimiento estacional superior a 3,5 y por la posibilidad de eliminar el gas por completo. 

Inercia térmica y control inteligente 

El mortero que envuelve las tuberías funciona como un gran acumulador: necesita entre una y dos horas para alcanzar la temperatura deseada, pero una vez caliente, la mantiene con muy poca energía. Aprovechar esa inercia exige un termostato programable que adelante o retrase el encendido según tus rutinas. 

Compatibilidad con los acabados 

El mito de que el suelo radiante y la madera son incompatibles está superado. Los fabricantes de parquet ofrecen modelos con contracara estabilizada y espesores de 12-15 mm que mantienen la resistencia térmica por debajo de los niveles recomendados. El gres porcelánico sigue siendo el rey por su excelente conductividad. 

Pasos imprescindibles antes de decidir 

  1. auditoría energética para conocer la demanda real y detectar puentes térmicos 
  2. Proyecto técnico que dimensione circuitos y evite superpotencias. 
  3. Presupuesto desglosado con materiales concretos, plazos y garantías mínimas de dos años. 
  4. Licencia de obra menor o declaración responsable. 
  5. Plan de convivencia que defina ruta de escombros y horarios de trabajo para minimizar molestias. 

Instalar suelo radiante en una casa ya construida es una reforma de cierta envergadura pero está lejos de ser una utopía. A cambio de unas semanas de obra, se gana un confort envolvente, un ahorro energético importante y la libertad estética de eliminar radiadores. La respuesta a la pregunta inicial es un rotundo sí. 

¿Es posible instalar el suelo radiante en una casa ya construida? 
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